31 mayo 2014

Parashá Nasó: Bamidbar/Números 4:21 - 7:89.




Divrei Eliyahu Ovadyah

El Eterno comanda a Aharón y a Moshé a que censen a los varones Guershonim que tengan entre 30 y 50 años que sean aptos para el servicio del Ohel Moed. El cómputo final es de: 2750 hombres. El nombre de la Parashá: Nasó/Censa, tiene un valor numérico de: Nun=50, Shin=300 y Álef=1, total=351. La expresión hebrea: Taám Haberajáh/Saborear la bendición, tiene el mismo valor numérico de Nasó: Tet=9, Áyin=70, Mem=40, Hei=5, Bet=2, Resh=200, Caf=20 y Hei=5, total=351. La bendición del Eterno enriquece y da alegría a la persona que la recibe, por lo tanto debe existir un sincero agradecimiento hacia Él por los bienes recibidos. 




Moshé repite de nuevo las reglas de Tzaraat y de contaminación por haber estado en contacto con un cadáver en el pérek cinco y manda que las personas que se encuentren en alguno de estos dos estados salgan del campamento. Como sabemos la enfermedad de Tzaraat no existe físicamente en la actualidad, pero si el Lashón Hará que la produce, debemos evitarla a toda costa, asimismo el rejilút proveniente de ella. Se enumeran las leyes de indemnizaciones y de robo: Pérek 5, pasúk 5 El Eterno le habló a Moshé, diciendo: 6 Transmíteles a hijos de Israel Diles: Un hombre o una mujer que cometa alguna transgresión contra su prójimo, obrando así deslealmente contra El Eterno  y haciéndose culpable por eso 7 deberá confesar la falta cometida y deberá restituirle al perjudicado la suma original. 


En caso de no tener dinero para pagar la persona debía ofrecer un carnero como Korbán. La Toráh menciona el procedimiento hacia la mujer Sotá/Sospechosa de haber cometido adulterio, el esposo la llevará ante el Kohén y él hará el procedimiento siguiente: La llevará al patio del Mishkán y la presentará delante del Eterno, tomará tierra del piso la pondrá en un recipiente de barro junto con agua santificada. Deberá la mujer lleva una ofrenda Minjá y el Kohén la ofrecerá delante del Eterno, entonces:

21 El Sacerdote le tomará a la mujer un juramento de maldición, y le dirá: Que El Eterno te ponga como maldición y como juramento entre tu pueblo. Que El Eterno provoque que se te caiga el muslo y que se te hinche el vientre. 22 Esta agua de maldición entrará en tu cuerpo y hará que tu vientre se hinche y que tu muslo se caiga. Y la mujer responderá: “Amén, Amén”. 23 El Sacerdote escribirá estas maldiciones en un pergamino y las borrará en el agua amarga. 24 Luego le dará a la mujer que tome el agua amarga de maldición. El agua amarga comenzará a surtir efecto.



La Toráh acaba de mencionar que el Kohén escribirá las maldiciones en un libro. Este libro contiene el Nombre del Eterno al igual que la Mezuzáh, por tanto no debía ser maltratado, sin embargo para este procedimiento de la Sotá, las letras se deforman al tener contacto con el agua. Esto nos enseña que la mujer que cometió adulterio se ha comportado al igual que un animal que no tiene razonamiento, al seguir sus instintos, y ha perdido su semejanza con El Eterno, por lo tanto al entrar las letras en su cuerpo, estas delatarán su condición espiritual. 

En el pasúk 23 se menciona que el Kohén borrará las maldiciones del libro con agua. La palabra: Y las borrará/Vemajáh se escribe en hebreo: Vav=6, Mem=40, Jet=8 y Hei=5, valor total=59. La palabra Nidáh/Separación (Vayikrá 20:21) tiene el mismo valor numérico de Vemajáh: Esto nos enseña que la mujer debía ser separada de su esposo únicamente en este lapso de Nidá y no debía ser mujer de otro hombre en ningún momento de su vida, pues le debe fidelidad a su esposo.



La Toráh nos menciona que la persona (Podía ser hombre o mujer) que quería volverse Nazír, no debía beber vino, ni ninguna bebida procedente de la vid, asimismo no debía cortarse el cabello de su cabeza durante su período de consagración al Eterno. En caso de que una familiar del Nazír muriera, por haberse impurificado con el cadáver, debía llevar al Kohén al octavo día: Dos tórtolas, un carnero, un cordero como Korbanót y una Matzá. En el Pérek 6, pasúk 24 en adelante El Eterno le dice a Aharón y sus hijos como debían Bendecir a Su pueblo: “Yevarejejá A, Veyishmereja, Yaer A. Panáv Eleja Vijuneka. Yisá A. Panav Eleja Veyasem Lejá Shalóm”/ “Que Eterno te bendiga  y te proteja, que El Eterno haga resplandecer Su Rostro para ti, y que te dote de gracia, que El Eterno levante Su rostro sobre ti y que te conceda la paz”. El Eterno nos afirma: “Y pondrán Mi Nombre sobre los hijos de Israel y Yo los bendeciré”.



El Nombre del Eterno se menciona tres veces en la Birkát Kohanim, su valor numérico es de Yud=10, Hei=5, Vav=6 y  Hei=5, total=26. Este valor multiplicado por tres, el resultado es 78. Este es el mismo valor de HaJojmáh/La Sabiduría: Hei=5, Caf=20, Jet=8, Mem=40 y Hei=5, total=78. La sefirá de Jojmáh representa al Eterno como Abba/El padre y contiene el nombre Elohim que denota severidad. Así que cuando decimos o recibimos la Bendición Aharónica, tenemos a la Bondad del Eterno de nuestra parte, pues Su Nombre: Yud, Hei, Vav, Hei representa a la bondad absoluta. El Shalóm que El Eterno nos entrega es por medio de Su Nombre, pues Shalóm tiene un valor numérico de: Shin=300,  Lámed=30, Vav=6 y Mem=40, total=376. Este es el mismo valor que Uleshem/Y el Nombre (Bereshit 10:21): Vav=6, Lámed=30, Shin=300 y  Mem=40, total=376.


Cuando Moshé terminó de erigir el Mishkán los jefes de las tribus se acercaron y ofrecieron Korbanót de agradecimiento a HaShem. Este es un gran ejemplo para nosotros que debemos en todo tiempo agradecerle al Eterno por sus bendiciones. Cuando Moshé se acercaba al Ohel Moed escuchaba la Voz del Eterno que le hablaba para Comunicarle Su voluntad a nuestro pueblo, la Voz provenía desde el Arón HaKódesh cuando Moshé se encontraba en el Mishkán. Pero cuando Moshé se encontraba fuera del Mishkán, la Voz del Shadday le era audible en todo momento y circunstancia, pues Lekutiel tenía una excelente relación personal con nuestro padre. Debemos aprender de Moshé que con su humildad logró llegar a ser un gran líder apoyado de La Mano de Boré HaOlám.



Haftaráh Bamidbar: Shoftim/Jueces 13:2-25.


2 Había un hombre de Tzorá, de la familia de Dan, que se llamaba Manóaj. Su mujer era estéril 3 Un ángel del Eterno se presentó ante la mujer diciéndole: “Mira, eres estéril y nunca tuviste un hijo. Pero ahora quedarás embarazada y darás a luz un hijo. 4 Y ahora, cuídate de no tomar vino nuevo ni añejo y de no comer nada impuro, 5 pues quedarás embarazada y darás a luz un hijo. Que la navaja no toque su cabeza pues será un nazír de Dios desde el vientre.


La Haftará habla del nacimiento de Shimshón quien fue un juez de Israel y es conocido por la fuerza extraordinaria que poseía cuando el Espíritu del Eterno se posaba sobre él. La palabra Nazír tiene un valor numérico de: Nun=50, Záyin=7, Yud=10 y Resh=200, total=267, en Mishpár Katán su total es: 2+6+7=15. El Nazír era consagrado al Eterno en su totalidad, así como en la Birkát Kohanim el Nombre del Eterno Yud, Hei, Vav, Hei es puesto sobre nosotros, asimismo en el Nazír es puesto también el Nombre de HaKadósh Barúj Hu: Yud=10 y Hei=5, total=15. ¡Procuremos consagrarnos totalmente al Eterno, para Bendecir y Recibir Su Nombre en todo momento! 

Por: Talmid Thyto Eliyahu Ovadyah Ben Avraham Morales Sh´litá. 02 de Siván de 5774/31 de Mayo del 2014, Hermosillo, Sonora, México.

¡Shabbát Shalóm VeShavúa Tov!


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